H. Matamoros, Tam., Domingo 29 de Agosto de 1971
OSCAR SOMMER
UN HOMBRE EXTRAORDINARIO
Descanse en paz el hombre mas humano y bueno que sin ser familiar mio me
tendio su mano genrosa cual si hubiese sido la de un padre. En 1925
llegamos me
hermano Pablo, mi primo Marin Martinez, y yo a pedir trabajo al señor
Oscar
Sommer en la ciudad de Brownsville; llegamos de Reynosa, Tamaulipas, y
enquirir
nuestro origen y costumbres noss atendio con todo el cariño y Bon dad
conque
nacio este hombre singular y humanitario.
Fue Oscar Sommer nuestro segundo padre y con respeto y sumision de casi
hijos, ocurrimos al despacho de su negocio a rendirle nuestro cariño mas
sincero y
sentido, y en los ultimos años, cogi la costumbre de besarle la frente
despues
de un abrazo muy fuerte en el cual le dejaba toda la emocion y latidos de
mi
alma.
Cuando deje de trabajar con el me siguio protegiendo con sus consejos, que
siempre me sigieron en la vida y que mientras tengo alientos de existencia
guardare incolumes pues estimulo y me seguiran sirviendo ya que a ellos
debo haber
formado un patrimonio que he legado a mi familia para la de ser buen
padre,
--segun yo creo-- al darles cariño, educacion cultura y ejemplos de
dignidad y
honradez que es de lo unico que predo ufanarme.
El Sr. Oscar Sommer fue tan querido en Matamoros que cuando llegaba a
cualquier parte imediatament se le juntaban los intables amigos q'lo
querian y, quiso
tanto a nuestros hermanos de raza que nunca perdio los contactos que tenia
con nosotros hermanos de raza que nunca perdio los contacitos que tenia
con
nosotros y a la fecha, su pasaporte de migrado a Mexico lo conservaba
viviendo en
mi casa, de Emilio Carranza No. 1 aungue fisicament vivia in Brownsville
en
los altos de la muebleria que siempre llevo su nombre ubicado en la calle
Adams
No. 1208, entre 12 y 13.
Hay muchas fotografias de Oscar Sommers cuando departia alegremente entre
sus incontables amigos, pero como se sentia mas, mexicano que notros, tal vez
como una reminiscencia de su latino origen ruman a veces se ponia a narrar
su valiente aventura cuando se presento al General Nafarrate ofreciendo sus
servicios par trasladar heridos del atque de las fuerzas de Francisco
Villa a Matamoros en 1915 y qye trasladaba al hospital o bien q'pasaba a
Brownsville para ser curados El caracter de Oscar Sommer tenia una similtud con el de los
Mexicanos que, los que no lo concian pensoban a las primeras que era un
norteño ysmsuliprvo suyrnyivo. ¡Cuantas veces lo vimos montar a caballo! vestido
de charro, con el sarape al hombro, muy orgulloso de cobijar se con el cual
si se cubriera con la bandera de su patria.
Su vida fue ejemplar en el trabajo y constancia pues le vimos hasta los
ultimos dias sentado en su escritorio, atendiendo en parte su negocia y
echandose
billetes en la bolsa, costumbre adquirida, seguramente en el cobro a sus
daudores por mercancia
'vendia en abonos y que cobraba de casa en casa. Fue un hombre que nunca
supo decir que no cuantas personas se arimaron a pedirle unfavor, su
gentileza y
don de gentes sateisfizo siempre a ellos cual si fueran familiares suyos
y,
por ese proceder, indudablemente que obtuvo cliento de bediciones,
gratitud y
admiracion de sus congeneres beneficiados.
Entre sus narraciones amenas conque nos deleitaba a veces, estan aquellas
de que cuando fue soldad de Norteamerica des tacado en Las Filipinas
cuando,, muy joven, tenia sus aventuras de alocado suspirante ante
aquellas jovenes de ojos obicuos, Cuantas veces fuimos a comer carne asada
en casa del "Tilidillo", en el barrio mas humilde de Matamoros "El Alto
del Burro" q'a la media hora se convertia en un esplendido banquete en que
devabamos las complementarias vian das de chile, tortillas, cerveza
amenizadas con canciones de "Juan El Mocho". Ah, cuanta historia hizo este
alegre y altruista hombre, cuanta leyenda ha dejado entre nosotros y
cuantos recuerdos han quedadao impresos en nuestra memoria; habran de
pasar muchos años y tradicionalment se le recordara por sus extaordinarias
virtudes cuanto por sus chistes picantes que hacien reir a
carcajadas a quienes los escuchabamos.
Viene a mi memoria un hecho singular de Oscar Sommer y es el siguinte mi
muy querido amigo y compadre Andres Guerra que ahora vive en Reynosa,
Tamaulipas, pero que entonces, muy joven, se las daba de valiente y
atravesado en esta ciudad, se le havia metido entre ceja y ceja matar no
recuerdo a quien y como lo dijera con unas cuantas copas en el estomago y
con una pistola de resorte calibre 41 mas vieja que Matusalem y que
empuñaba exaltado, Oscar Sommer le dijo; "Para que no vayas a fallar vamos
a calar las pisotola" e invitandolo a su automovil lo llevo a la salida de
Matamoros, rumbo a San Fernando y le puso un blanco al qual Andres le
descargo todos los tiros que la pistola traia y cuando est hubo sucedido y
saliendo Oscar que era muy escarso el parque de aquella
arma y, ademas, que mi compadre Andres no tenia con que comprar mas tiros,
le dijo lo siguiente: "Ahora si, ve a matar a ese higo de tal...." y alli
termino aquella posible tragedia que el alcohol estaba engendrando en el
alma de quel frustrado asesino.
Con el que tuvo contacto casi siempre fue con me primo Marin Martínez,
quien con frequencia lo sacaba a pasear y a practicar el deporte de la
pesca; si embargo, en los últimos tiempos lo hacia Oscar Sommer con algun
sacrifio pero siempre con optimismo y alegría.
La cultura de Oscar Sommer fue muy vasta; sus desvelos de joven lo
causaron los libros y lomismo hablaba de los incidentes advertidos en
estas latitudes como de muchos lugares del globo en los cuales él fue
protagonista. Hablaba el idioma alemán, el español, el inglés, el rumano
con las misma propiedad que su nativo yiddish q' practican in finidadad de
israelitas a cuyo origen correspondia su raza por cirto que una vez me
dijo; -- Deseo que mis plantas pisen tierra de mi patria nueva, ahora
libre, como la soñoaron miles de heneraciones nuestras -- y al poco tiempo
se encaminó a solazarse con el oxigeno de la forestacion y panorama de las
montaãs y desiertos que el bíblico padre Abraham les habia dad por patria.
Oscar Sommer no fue un comerciante extrodinariamente próspero, porque
nunca aspiró a serlo, ya que su inspiración de altruista siempre diezmó
sus entradas de dinero, pero la riqueza que acumuló se la llevó a la tumba…
SU SATISFACCION DE HABER SERVIDA A SUS SEMEJANTES COMO UN VERDADERO
APOSTOL Y LA GRATITUD Y
CARIÑO DE LA POSTERIDAD QU HAD DE SER LAS SIEMPRE PERFUMADAS Y FRESCAS
FLORES
QUE CUBRIRAN SE SEPULTURA.
H. MATAMOROS, TAMAULIPAS AGOSTO DE 1971
LIZANDRO MARTINEZ |